La respuesta es clara: no, el seguro de vida no es obligatorio para hipoteca por ley. Sin embargo, es frecuente que las entidades bancarias lo presenten como un requisito para conceder el préstamo.
La normativa actual establece que el cliente tiene la libertad de decidir si quiere o no contratarlo, así como de elegir la compañía aseguradora. De hecho, si un banco intenta imponer su propio producto, el consumidor tiene derecho a reclamar, ya que la ley no obliga a aceptar un seguro vinculado al préstamo hipotecario.