Atraco en la calle: en este tipo de robo siempre se da algún tipo de contacto con la persona que comete el delito, ya sea a través de amenazas de forma verbal, con intimidación o directamente con algún tipo de contacto físico (golpe, empujón, tirón de bolso, o sustraerte tu pertenencia de las manos).
Hurto en la calle: La diferencia con la anterior situación es básicamente la falta de contacto con el delincuente. En estos casos, la víctima suele tardar en darse cuenta de que se ha producido un delito, ya que el ladrón ha sustraído el objeto sin establecer ningún contacto. Muchas veces, para cuando se detecta que se ha producido un robo, el ladrón hace tiempo que ha abandonado el lugar del delito.
En muchas pólizas del hogar, aparte de las garantías de robo en la vivienda o fuera de ella, también existe la cobertura de robo de dinero en el hogar. En este caso, al contratar el seguro de hogar, se establecería una cantidad máxima a percibir en caso de que se produjese un robo de dinero efectivo en la vivienda. Suele darse un caso parecido con el robo de joyas y objetos de valor como obras de arte, por ejemplo.