El efecto de un seguro hace referencia a la fecha en la que empieza a funcionar un seguro que hayas contratado, es decir, estamos hablando del momento en el que la póliza empieza a estar vigente. Como cliente de una aseguradora, podrás empezar a usar las coberturas del seguro, posteriormente a la fecha de efecto que se indique en el contrato. Esta fecha de efecto puede estar vinculada a un periodo de carencia, así que es importante revisar los contratos para tener claro el momento en el que se puede empezar a usar un seguro.
Muchas veces, es habitual que la fecha de efecto coincida con la fecha en la que se hace el primer pago de la póliza, sin embargo, no siempre es así. Imagina que te vas a mudar de casa y necesitas contratar un nuevo seguro de hogar. En este caso, es posible que contrates la póliza en marzo, por ejemplo, pero que la mudanza no vaya a ser efectiva hasta abril. En este caso, la contratación se dará en marzo, pero el efecto de la póliza no se dará hasta el día de abril indicado por el contrato.